La escalada en Calcena es una de esas sorpresas que no esperas encontrar en un valle de Aragón tan tranquilo. Un pueblo pequeño, rodeado de paredes de caliza que parecen hechas a medida para escalar, con sectores variados, ambiente montañero y un silencio que se agradece cuando vienes a desconectar. Calcena combina roca de calidad, vías muy diferentes entre sí y un entorno natural que atrapa a cualquiera que lo visita por primera vez.
Escalada y vía ferrata en Calcena
Si por algo destaca Calcena dentro del panorama de la escalada aragonesa es por su combinación de sectores equipados y una vía ferrata muy completa, perfecta tanto para iniciarse como para entrenar. Que no te engañe el tamaño del pueblo, aquí hay mucho trabajo detrás, y se nota. La roca es de excelente calidad, predominando la caliza compacta, con agarres generosos en algunas zonas y regletas finas en otras.
La vía ferrata
Antes de hablar de las vías de escalada en Calcena, vale la pena mencionar su ferrata. No todos los destinos ofrecen un complemento tan interesante, y en Calcena la ferrata es un imprescindible si te gustan los deportes verticales.
La ferrata está perfectamente equipada: grapas sólidas, cable de vida continuo y pasos que combinan verticalidad, travesías y un par de sorpresas que la hacen muy entretenida. A diferencia de otras ferratas más turísticas, aquí sentirás el entorno más puro, sin ruidos, sin aglomeraciones y con esa sensación de aventura que tanto buscamos en la montaña.
Más de 350 vías para todos los perfiles
Hay más de 350 vías equipadas, y creciendo. Esto convierte a Calcena en uno de los destinos más completos de Aragón para la escalada deportiva. Cada sector tiene su personalidad:
- Sectores de iniciación, ideales para quienes están dando sus primeros pasos o para grupos mixtos. Placas tumbadas, buenos pies y vías que permiten practicar técnica sin agobios.
- Sectores intermedios, donde empieza la fiesta. Placas verticales, movimientos finos y pasos que obligan a pensar.
- Sectores de dificultad, para quienes buscan desplomes, continuidad y vías que te dejan las manos temblando al bajar.
La orientación de las paredes permite escalar prácticamente todo el año, alternando sol y sombra según la época. En invierno, las paredes soleadas permiten disfrutar incluso en días fríos, mientras que en verano la sombra de algunos barrancos hace que escalar sea más que viable. También tiene un refugio donde vas a encontrar información actualizada de las vías, croquis y recomendaciones.
Todas las dificultades de la escalada en Calcena
Para quienes empiezan
Si estás comenzando con la escalada en Calcena, encontrarás sectores ideales para progresar. Son vías generosas, muy intuitivas, con chapas bien colocadas y una altura perfecta para aprender sin sentir vértigo desde la reunión. La roca es noble, transmite seguridad y te permite centrarte en mejorar la técnica paso a paso: cómo colocar los pies, cómo equilibrar el peso, cómo gestionar el miedo.
Para cursos de iniciación, Calcena es un destino ideal con un terreno variado, rutas accesibles y un entorno natural que invita a pasar horas aprendiendo sin presiones. Quizá os interese esta guía para la escalada en roca.
Os recomendamos la de Pequeño Riglos o Aguja de los nenes.
Para escaladores intermedios
Si ya tienes cierta experiencia, Calcena se vuelve especialmente interesante. Las vías intermedias son variadas, largas y con movimientos que te obligan a pensar. Aquí no todo se resuelve con fuerza bruta: hay que leer la pared, buscar el equilibrio y gestionar la resistencia.
Este nivel intermedio es probablemente donde más brilla la zona, porque permite disfrutar sin frustrarte pero también te reta lo suficiente para querer volver y encadenar ese proyecto que se te quedó atragantado.
Deberíais probar las Peñas del Cabo, Aguja del Pico, Jardín flotante o la Peña de los circos, todas están bastante bien para esta dificultad (entre 6a y 6c).
Para escaladores avanzados
Calcena tiene sectores que ponen a prueba tanto la fuerza como la técnica. Los desplomes son generosos, la continuidad es exigente y hay secuencias que te dejan pensando incluso después de bajarte.
Aquí es donde el pueblo demuestra que no es un simple destino de fin de semana: es un lugar para entrenar, mejorar, proyectar y volver una y otra vez hasta que sale el encadene soñado. Aunque la escalada deportiva es la protagonista, también hay alguna opción interesante de varios largos. Es un complemento perfecto si buscas un día más completo o quieres practicar maniobras más avanzadas como montaje de reuniones, gestión de cuerda y comunicación con la cordada.
Para 7a en adelante, os recomendamos la Aguja Sininfo y Entosta Sininfo, la aguja del Diablo, Cueva Honda y Bolinchera, y la Tortuga Superior.
Cómo llegar a Calcena
A pesar de lo que pueda parecer llegar es bastante fácil y el viaje tiene su encanto. El pueblo está situado en la Cara Oculta del Moncayo, lo que ya da una idea del tipo de paisaje que vas a encontrar.
Desde Zaragoza sería la ruta más habitual. El trayecto dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos, dependiendo del punto de salida. Se toma la A-2 hacia Madrid y luego la A-1503, pasando por localidades como Épila y Aranda. La carretera final es de montaña, pero está en buen estado y ofrece unas vistas preciosas.
Desde Soria sería más interesante solo si vas a combinar esta visita con rutas por el Moncayo o alrededores. El camino pasa por Ágreda y te acerca a Calcena desde el norte, con un paisaje completamente distinto al que se ve desde Aragón.
En el propio pueblo encontrarás varias zonas donde dejar el coche sin problemas. Desde allí, muchos sectores están a poca distancia a pie, lo cual es un lujo ya que empiezas con la escalada en Calcena casi sin darte cuenta. Los sectores más alejados requieren un pequeño paseo, pero eso forma parte de la experiencia. Además, las aproximaciones están bien marcadas, por lo que no tendrás problemas para orientarte.

