El Pirineo, tanto en su vertiente aragonesa como catalana y francesa, ofrece una variedad de barrancos difícil de igualar. Hay opciones para todos los niveles: desde recorridos sencillos y familiares hasta descensos técnicos reservados a barranquistas con experiencia. Por eso, elegir cuáles son los mejores barrancos del Pirineo no es tarea fácil, pero sí apasionante. Aquí tenéis nuestro top.
Top 7 mejores barrancos del Pirineo
1. Barranco de la Garganta de Escuaín
Ubicado en el corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Barranco de la Garganta de Escuaín es una auténtica joya. Menos conocido que otros rincones del parque, conserva un carácter salvaje que enamora desde el primer momento.
El recorrido discurre por una garganta profunda, con paredes verticales que impresionan por su altura y su silencio. El agua, fría y transparente, acompaña durante buena parte del trayecto, formando pequeñas cascadas y pozas que invitan a parar y disfrutar del entorno.
No es un barranco excesivamente técnico, pero sí largo y exigente físicamente. Ideal para quienes buscan una experiencia intensa sin necesidad de grandes rápeles, en uno de los paisajes más sobrecogedores de los Pirineos.
2. Barranco Foz de Fago
En el Valle de Ansó, muy cerca de la frontera francesa, se encuentra uno de los descensos más singulares del Pirineo occidental, la Foz de Fago.
Este barranco destaca por su estética. Pasillos estrechos, paredes pulidas por el agua y un ambiente sombrío que recuerda a un cañón de otro continente. A pesar de su corta longitud, concentra varios pasos técnicos que lo hacen especialmente interesante para barranquistas con algo de experiencia.
Es uno de los mejores barrancos de los Pirineos porque lo puedes combinar con otras actividades por la zona, y es uno de esos lugares que sorprenden incluso a quienes ya han recorrido muchos otros barrancos.
3. Gorgol
El barranco de Gorgol, situado en la Sierra de Guara, es un clásico del barranquismo en Aragón. Se trata de un descenso muy acuático, con saltos, toboganes naturales y pozas amplias. Su recorrido es dinámico y divertido, ideal para quienes buscan disfrutar del agua más que de los rápeles largos.
Además, el entorno es espectacular con paredes de conglomerado, vegetación mediterránea y ese ambiente luminoso tan característico de Guara. Sin duda, uno de los mejores barrancos de los Pirineos para disfrutar en grupo.
4. Furco
El Barranco Furco, situado muy cerca de Broto, es uno de esos descensos que sorprenden por su carácter alpino y su ambiente encajonado, a pesar de no ser tan conocido como otros barrancos de la zona. Su cercanía al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y al propio pueblo de Broto lo hacen perfecto para quienes buscan un descenso intenso en una jornada corta.
Se trata de un barranco técnico y vertical, con varios rápeles consecutivos que se desarrollan en un entorno muy cerrado, donde las paredes se elevan casi en vertical y la luz entra con dificultad. El agua suele ser fría y el recorrido exige una buena gestión de cuerdas, lo que lo convierte en una opción ideal si tenéis experiencia previa.
5. Hospital de Siresa
En el Valle de Hecho encontramos el barranco de Hospital de Siresa, uno de los más completos y accesibles de la zona. Su recorrido combina tramos abiertos con zonas encajonadas, pequeños rápeles, destrepes y pozas de aguas limpias. Todo ello en un entorno verde, rodeado de bosque y con vistas constantes a las montañas pirenaicas. Es un barranco muy agradecido, ideal tanto para iniciación como para repetir en diferentes épocas del año.
6. Barranco de Ordiso
De nuevo en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Barranco de Ordiso ofrece una experiencia completamente distinta a la de Escuaín. Aquí el protagonista es el bosque con un recorrido que atraviesa un hayedo espectacular, con tramos de sendero combinados con el descenso del barranco propiamente dicho. No es un descenso técnico, pero sí muy estético y agradable.
Perfecto para quienes disfrutan tanto del senderismo como del barranquismo suave, y para quienes buscan un contacto más pausado con la naturaleza.
7. Sorrosal
El barranco de Sorrosal, en Broto, es uno de los más populares, y es que su principal atractivo es la gran cascada final, visible incluso desde el pueblo. El recorrido permite caminar literalmente detrás de la cortina de agua, una experiencia sencilla pero muy bonita.
Es corto, accesible y espectacular, lo que lo convierte en uno de los mejores barrancos de los Pirineos para quienes se inician o para una actividad rápida en familia.
Mejores barrancos de los Pirineos para familias
No todos los barrancos requieren técnica o experiencia previa. El Pirineo también ofrece opciones ideales para disfrutar con niños o con personas que se acercan por primera vez a este tipo de actividades. Os recomendamos estos:
- Viandico (Añisclo), situado en el Cañón de Añisclo, es un recorrido sencillo, poco profundo y con tramos muy abiertos. Perfecto para una primera toma de contacto.
- Formiga, en la Sierra de Guara. Probablemente uno de los barrancos familiares más conocidos de España. Divertido, seguro y muy bien equipado.
- Hospital de Siresa, que ya lo hemos mencionado antes y destaca por su equilibrio entre aventura y accesibilidad.
Estos barrancos permiten disfrutar del entorno, del agua y de la emoción sin asumir riesgos innecesarios, siempre con el material adecuado y, si es posible, con guías profesionales.
Mejores barrancos del Pirineo para nivel avanzado y experto
Para quienes ya tienen experiencia y buscan algo más complicado, en el Pirineo tenéis lugares de sobra, tanto si eres Avanzado (nivel 2) o Técnico (nivel 3) como si ya eres un experto (nivel 4).
Intermedio
Para los niveles Avanzado y Técnico:
- Mascún Superior, en la Sierra de Guara, que es uno de los recorridos más completos y estéticos, con rápeles, saltos y tramos de caminata entre formaciones únicas.
- Gloces, en el Valle de Tena. Es corto pero muy intenso, con un encajonamiento espectacular.
- Liri, en el Valle de Benasque: un barranco alpino, frío y técnico, ideal para dar un salto de nivel.
Experto
Para los que ya tenéis el nivel 4:
- Boca del Infierno, en el Valle de Hecho. Es exigente, encajonado y muy acuático. Solo para barranquistas experimentados.
- Eriste en Benasque, con un descenso largo, técnico, espectacular y con grandes rápeles.
- Lalarri en Sobrarbe, siendo uno de los barrancos más salvajes y alpinos, reservado para quienes dominan todas las técnicas.
Tanto si buscas una actividad familiar como si quieres poner a prueba tu técnica, el Pirineo tiene un barranco para ti. Solo recuerda planificar bien la actividad, respetar el entorno y disfrutar del camino tanto como del destino, y hasta aquí nuestro listado de los mejores barrancos de los Pirineos. ¿Os animáis a probar alguno?



