La escalada en Rodellar es una experiencia muy buena para cualquier escalador: el río Mascún, las paredes de chorreras, la sensación de estar en un valle creado expresamente para escalar… es un sitio único.
Hoy, os dejamos una guía completa por si queréis hacer escalada en Rodellar por primera vez o para los que queréis entender este rincón de la Sierra de Guara. Vas a conocer sus sectores, su tipo de roca, sus dificultades reales y la mejor época para visitarlo, vamos allá.
Gran variedad de zonas para escalar en Rodellar
Tienes más de 800 vías en 35 sectores con todo tipo de orientaciones, y puedes acceder a todas ellas a pie. Por ejemplo, tienes la Palomera o el Punto Maya. De hecho, si hay algo que convierte a la escalada en Rodellar en una experiencia única es la increíble variedad de sectores. Tienen aproximaciones relativamente cortas y caminos bien definidos, aunque hay bastantes repechos, se notan bastante.
Es uno de los mayores «parques verticales» de Europa, aquí puedes escalar días, semanas e incluso temporadas enteras sin repetir ni un solo estilo. Y aunque la fama del valle suele centrarse en los grados duros, también existen líneas accesibles para niveles medios o para aclimatar antes de probar otros desplomes.
La Palomera
Uno de los sectores más emblemáticos, perfecto para quienes quieren probar la esencia más auténtica del valle. Tiene desplomes imponentes, rutas largas y continuidad exigente. Es un sector que marca carácter, por lo que si te notas fuerte aquí, te notas fuerte en cualquier sitio.
Punto Maya
Otro sector muy visitado y un clásico moderno del valle. Aquí encontrarás vías potentes, movimientos físicos, agarres generosos y una estética visual que impacta. Es un sitio perfecto para escalar en Rodellar si te gustan los desplomes técnicos, los pasos dinámicos y las líneas largas.
Otros sectores que no te puedes perder
- El Camino.
- Las Ventanas.
- Gran Bóveda.
- La Surgencia.
- Andalucía / Alcorce.
Tipo de roca en Rodellar
La roca de Rodellar es caliza de altísima calidad, una caliza clara, sólida y llena de texturas que parecen diseñadas para la escalada deportiva. La caliza de Rodellar destaca por chorreras enormes, cantos grandes, regletas afiladas en algunos sectores, bolsas y agujeros especialmente en zonas más técnicas, formaciones tridimensionales con techos y desplomes que te obligan a escalar usando todo el cuerpo.
No es la caliza vertical y técnica de Siurana ni la caliza explosiva de Margalef; Rodellar tiene como un toque atlético que te hace sentir escalador de verdad. Incluso cuando la vía te tumba.
Dificultad de la escalada en Rodellar
La escalada en Rodellar es conocida mundialmente por sus séptimos y octavos grados, y por ser un lugar donde las líneas de alta dificultad se sienten naturales: son largas, exigentes, aéreas y, sobre todo, espectaculares.
7º y 8º grado
La mayoría de vías del valle se mueven entre el 7a y el 8c, lo que lo convierte en un destino perfecto para escaladores que ya cuentan con una buena base técnica y física. Si estás acostumbrado a vías explosivas de bidedos o a placas técnicas, prepárate, porque aquí la clave es la resistencia. En Rodellar, 30 metros es una vía corta.
Líneas extremas
Aquí se han equipado y encadenado algunos de los novenos más icónicos del mundo, con vías que alcanzan el 9b. Es un destino habitual de escaladores profesionales en busca de proyectos duros y entrenamiento exigente.
¿Hay vías para niveles medios?
Sí, aunque menos que en otras escuelas. Hay algunos quintos y sextos grado, especialmente en sectores más tranquilos o zonas menos desplomadas. No son mayoría, pero existen, y son perfectos para calentar o para quienes visitan Rodellar por primera vez y aún están cogiendo la forma. Eso sí, si vas a escalar en Rodellar, prepárate para muchísima continuidad, movimientos físicos, aguantar la tensión durante metros y metros y cantos grandes pero exigentes.
Mejor temporada para escalar en Rodellar
La mejor época para la escalada en Rodellar es, sin duda, la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre). Esto es así porque las temperaturas son más suaves, haciendo que las chorreras sean más fáciles. También hay menos humedad que en verano y más horas de luz que en invierno, y el agua del Mascún disponible para refrescarte sin congelarte.
En el verano también es posible pero duro, ya que aunque se puede escalar, el calor aprieta. La ventaja es que algunos sectores están a la sombra durante buena parte del día y puedes refrescarte en el río. Pero si vienes en julio o agosto… ven motivado y con mucha agua. No te lo recomendamos en invierno, no es que sea imposible pero la zona es fría y húmeda.


