Si estás planeando una escapada al Pirineo, es muy probable que quieras saber qué hacer en Ordesa. Puedes hacer muchísimas cosas, y es que Ordesa es uno de esos lugares que se adaptan a todo tipo de viajeros: senderistas tranquilos, familias, amantes de la montaña, aficionados a la fotografía, personas que buscan turismo rural en Ordesa y Monte Perdido o quienes quieren combinar naturaleza con actividades y aventura en Ordesa. La clave está en saber elegir bien según el tiempo y el ritmo que tengas.
Qué hacer en Ordesa si quieres visitar pueblos y patrimonio
1. Los Miradores
Una de las formas más agradecidas de empezar a descubrir Ordesa es acercarte a sus miradores. Desde ellos se obtiene una visión privilegiada del valle glaciar, de sus paredes verticales y de la magnitud del paisaje.
Algunos de los más conocidos se encuentran en la carretera que asciende hacia el parque o en senderos cortos y bien señalizados. Son paradas ideales si no quieres caminar mucho o si viajas con niños o personas mayores. Además, al amanecer o al atardecer, ofrecen algunas de las mejores luces de todo el valle. Os recomendamos también estos pueblos bonitos cerca de Ordesa y Monte Perdido.
2. Refugio de Góriz
El Refugio de Góriz es uno de los refugios de montaña más emblemáticos de los Pirineos. Situado en un altiplano de alta montaña, es punto de paso para ascensiones al Monte Perdido y para travesías de varios días.
Llegar hasta Góriz ya es toda una experiencia, incluso aunque no tengas intención de hacer cumbre. El entorno es completamente distinto al fondo del valle: más abierto, más mineral y con una sensación clara de alta montaña. Es una visita muy recomendable si buscas comprender la diversidad paisajística de Ordesa, para lo que también os aconsejamos ir a alguna casa rural de la zona para hacer con la calma y ver más cosas al día siguiente.
3. Torla
El pueblo de Torla es la puerta de entrada natural al parque nacional y uno de los mejores lugares donde alojarse si quieres hacer base en la zona.
Torla conserva una arquitectura tradicional pirenaica muy bien cuidada, con calles empedradas, casas de piedra y balcones de madera. Pasear por el pueblo, visitar su iglesia o sentarte en una terraza con vistas al valle es, en sí mismo, parte del viaje. Además, es un punto perfecto para disfrutar del turismo rural en Ordesa y Monte Perdido, con una amplia oferta de alojamientos y restaurantes.
4. El Camino de las Cascadas
El Camino de las Cascadas es una de las rutas más famosas y accesibles del parque. Une la Pradera de Ordesa con la Cola de Caballo, pasando por algunas de las cascadas más espectaculares del valle.
Aunque se suele considerar una ruta de senderismo, también encaja perfectamente dentro de un recorrido más tranquilo, deteniéndose en cada salto de agua y disfrutando del paisaje sin prisas. Si no sabes qué hacer en Ordesa, esta es una opción ideal para combinar patrimonio natural, fotografía y paseo.
5. Cotatuero, la cascada más alta
La cascada de Cotatuero es una de las más impresionantes de Ordesa, especialmente en primavera, cuando el deshielo multiplica su caudal.
Se encuentra en un circo colgado sobre el valle principal, y su caída vertical destaca incluso desde lejos. Aunque se puede contemplar desde abajo, llegar hasta su base permite apreciar realmente la magnitud del lugar. Es una visita muy recomendable si buscas rincones menos masificados que el fondo del valle.
6. El Tozal del Mallo
El Tozal del Mallo es una enorme pared rocosa que se eleva de forma casi vertical sobre la entrada del valle de Ordesa.
Es un lugar muy ligado a la historia del alpinismo y la escalada en el parque. Incluso si no practicas estos deportes, contemplar esta mole de roca desde la Pradera o desde los senderos cercanos transmite una sensación de pequeñez difícil de olvidar.
7. Las clavijas de Cotatuero
Las clavijas de Cotatuero son uno de los pasos más conocidos y espectaculares de Ordesa. Se trata de un tramo equipado con cables y grapas que permite superar un fuerte desnivel en un entorno aéreo.
No es una actividad apta para todo el mundo, pero sí para personas habituadas a la montaña y sin vértigo. Superarlas ofrece una experiencia intensa y unas vistas privilegiadas del valle, convirtiéndose en una de las actividades más recordadas por quienes buscan actividades y aventura en Ordesa.
Qué hacer en Ordesa en cuanto a rutas
Si hay algo que define Ordesa es su red de rutas de senderismo. Hay opciones para todos los niveles y tiempos, desde paseos sencillos hasta largas jornadas de alta montaña. Entre las rutas más populares destacan los recorridos por el fondo del valle, como la ruta de la Cola de Caballo, pero también existen itinerarios menos transitados por las fajas, senderos elevados que recorren las paredes del valle y ofrecen perspectivas completamente distintas.
Para quienes disponen de varios días, combinar rutas por Ordesa con excursiones a otros valles del parque permite tener una visión mucho más completa del territorio. En cualquier caso, planificar bien la ruta según la época del año y la meteorología es clave para disfrutar con seguridad.
Si queréis saber más podéis leer este artículo sobre las 5 mejores rutas por Ordesa y Monte Perdido.
Otras actividades de aventura en Ordesa
Más allá del senderismo, Ordesa y su entorno ofrecen múltiples propuestas para quienes buscan algo más activo. El barranquismo en los valles cercanos, la escalada en zonas autorizadas o las travesías de varios días son solo algunas de las opciones. Aquí tenéis los mejores barrancos de los Pirineos.
En invierno, las raquetas de nieve y el esquí de montaña permiten descubrir el parque desde una perspectiva completamente diferente. Estas experiencias hacen que Ordesa sea un destino atractivo durante todo el año, no solo en verano. Este enfoque más activo encaja perfectamente con quienes buscan actividades y aventura en Ordesa sin renunciar a un entorno natural protegido y bien conservado.
Qué hacer en Ordesa con niños
Visitar Ordesa con niños es totalmente viable si se eligen bien las actividades. El fondo del valle, con senderos amplios y bien señalizados, es perfecto para paseos familiares.
Las cascadas, los miradores y las zonas de bosque permiten que los más pequeños disfruten del contacto con la naturaleza sin grandes exigencias físicas. Además, muchos alojamientos rurales de la zona están especialmente orientados a familias, reforzando la oferta de turismo rural en Ordesa y Monte Perdido. La clave está en adaptar el ritmo, llevar agua y comida suficiente y convertir la visita en una experiencia de descubrimiento más que en un reto deportivo.
Qué hacer en Ordesa si llueve
Aunque la lluvia puede alterar algunos planes, Ordesa sigue teniendo opciones interesantes incluso en días grises. Los pueblos del entorno, como Torla, permiten disfrutar de paseos tranquilos, gastronomía local y patrimonio.
Además, los centros de interpretación y museos de la comarca ayudan a entender mejor la historia, la geología y la biodiversidad del parque. Eso sí, en días de lluvia intensa es recomendable evitar rutas expuestas o pasos equipados, priorizando planes más seguros y relajados.
Ahora ya sabes qué hacer en Ordesa, tienes de todo, desde senderismo, turismo rural y actividades de aventura hasta una escapada en familia, y es que siempre ofrece algo distinto según la época y el enfoque del viaje.



