Si te gusta el senderismo y las rutas de montaña, tarde o temprano querrás probar las vías ferratas, y es normal que te llamen la atención porque tienen algo de ruta, algo de escalada y algo de aventura. Dicho esto, es esencial que sepas qué es una vía ferrata, los materiales que necesitas, los niveles y sobre todo, por dónde empezar si eres principiante.
Con una ruta adecuada, material correcto, buena información y, si es la primera vez, la ayuda de un guía o empresa especializada, puedes disfrutar de una actividad muy completa y accesible, así que empecemos.
Qué es una vía ferrata
Una vía ferrata es un recorrido de montaña equipado con elementos metálicos que permiten avanzar por zonas rocosas, verticales o expuestas sin necesidad de tener experiencia previa en escalada. A lo largo del itinerario pueden aparecer grapas, peldaños, cadenas, pasamanos, puentes colgantes o escaleras, que facilitan la progresión por paredes y tramos aéreos.
La clave de una vía ferrata es la línea de vida, a la que vas asegurado mediante arnés, disipador y mosquetones específicos. Este sistema no sirve para avanzar tirando constantemente del cable, sino para protegerte en caso de caída mientras te desplazas usando la roca y los apoyos instalados.
Por eso, una vía ferrata se sitúa entre el senderismo y la escalada, ya que es más técnica y expuesta que una ruta a pie, pero más accesible que una pared de escalada tradicional. Puede ser una actividad perfecta para iniciarse en la montaña vertical, siempre que se elija un nivel adecuado, se use material homologado y se conozcan las maniobras básicas de seguridad.
Equipamiento para vía ferrata que vas a necesitar
El equipamiento para vía ferrata es parte esencial de la seguridad y, aunque en este tipo de experiencias guiadas muchas empresas te incluyen el material técnico, mejor saber que llevas puesto, para qué sirve cada elemento y cómo se utiliza. El equipo básico suele incluir arnés, casco, disipador con cabos y mosquetones, calzado adecuado y guantes.
Disipadores
La función de los disipadores es absorber parte de la energía en caso de caída. No es lo mismo caer en escalada deportiva, donde la cuerda dinámica ayuda a amortiguar, que caer en una vía ferrata, donde puedes deslizarte varios metros hasta el siguiente punto de anclaje del cable, por eso se utiliza un sistema específico.
Los disipadores modernos suelen formar parte de un set de vía ferrata en forma de Y, con dos cabos y dos mosquetones. Así, si tienes una caída fuerte el sistema se desplega y reduce el impacto sobre el cuerpo. Nunca los sustituyas por cintas normales o cordinos, en la vía ferrata se generan fuerzas muy altas y el material debe estar homologado para esta actividad.
Mosquetones
Suelen ser más grandes, fáciles de manejar y cuentan con cierre automático de seguridad, fabricados especialmente para poder abrir y cerrarlos muchas veces durante la actividad, sobre todo al pasar de un tramo de cable a otro.
Se utiliza fácil, solo debes recordar que nunca debes quedar con los dos mosquetones sueltos a la vez. Cuando llegas a un anclaje, pasas primero un mosquetón al siguiente tramo de cable y después el otro, así siempre hay al menos un punto conectado.
Cabos, con o sin elástico
Los cabos son las cintas que unen el disipador con los mosquetones, que pueden ser elásticos o no elásticos. Los cabos elásticos resultan más cómodos porque se recogen mejor, molestan menos al caminar y reducen el riesgo de que vayan colgando demasiado.
En la práctica, para una persona principiante, lo importante es que te asegures de que forman parte de un set de vía ferrata homologado, en buen estado y adecuado para tu peso. También es importante revisar que el disipador no esté desplegado, dañado o caducado.
Arneses
El arnés es la pieza que conecta tu cuerpo con el sistema de seguridad y se suelen usar los mismos que en escalada o alpinismo, siempre correctamente ajustados a cintura y piernas. Debe quedar cómodo, pero firme, ya que si está flojo, mal colocado o girado, no trabajará como debe en caso de caída.
Para niños, personas con poco control corporal o usuarios con centro de gravedad más alto, puede ser mejor un arnés integral o combinarlo con un arnés de pecho, siempre siguiendo un criterio profesional. Para adultos principiantes, un arnés de cintura bien ajustado suele ser suficiente en rutas sencillas.
Anillo de enganche
El anillo de enganche, también llamado punto de encordamiento o anillo ventral según el tipo de arnés, es la zona donde se conecta el set de vía ferrata y se engancha siempre en el punto que indique el fabricante.
Lo habitual es unir el disipador al arnés mediante un nudo de alondra, pasando la cinta por el punto correcto del arnés. En el caso de que alquiles el material o vayas con un guía, te ayudarán a comprobarlo antes de empezar, así que no te preocupes. De todas formas, no tengas vergüenza en pedir que te lo revisen, es mejor prevenir.
Casco homologado para escalada y alpinismo
En vía ferrata necesitas un casco homologado para escalada o alpinismo, que está fabricado para proteger de golpes contra la roca y de posibles caídas de piedras.
Ten en cuenta que en muchas vías ferratas puede haber gente por encima de ti, así que te pueden caer piedras pequeñas desde varios metros, golpearte con un saliente, una grapa o una pared al hacer un mal movimiento, lo que puede hacer bastante daño si no llevas el casco. Por ello, el casco debe ir bien ajustado y abrochado desde el inicio hasta el final de la actividad.
Calzado trekking y guantes
Lo ideal es llevar zapatillas de aproximación o calzado de trekking con buena suela, buen agarre y cierta rigidez. Te aconsejamos que no uses zapatillas lisas, desgastadas o demasiado blandas, puesto que en una vía ferrata vas a pisar roca, peldaños metálicos, tierra suelta y a veces, zonas húmedas.
También tienes que llevarte unos guantes que te protejan bien la palma de la mano, te ayudarán a agarrar el cable, evitar rozaduras y manejar los mosquetones con más comodidad. Si vas a ir en verano, llévate unos guantes cortos, así respirará un poco más la mano.
¿Necesito mi propio equipo para la vía ferrata?
No necesitas comprar tu propio equipo para hacer tu primera vía ferrata, si estás empezando, lo más recomendable es realizar la actividad con una empresa especializada o un guía, ya que normalmente incluyen el material técnico y te enseñan a utilizarlo correctamente.
Esto te vendrá genial por que así pruebas si de verdad te gusta la actividad antes de invertir nada más, y así aprenderás a colocarte el arnés, practicas el uso de los mosquetones y entiendes cómo avanzar por la línea de vida sin cometer errores básicos.
Comprar tu propio equipamiento para vía ferrata tiene sentido cuando ya has hecho varias rutas y sabes que vas a practicar con cierta frecuencia. En ese caso, contar con tu propio casco, arnés, disipador y guantes te dará comodidad, mejor ajuste y control sobre el estado del material, eso sí, el equipo debe ser específico, homologado y estar en buen estado
Niveles de vías ferratas
Los niveles de vías ferratas sirven para orientar sobre la dificultad técnica, física y psicológica de dicha ruta. La escala K es lo que más se utiliza, por lo menos en Europa y suele ir del K1 al K6, aunque en algunos lugares también añaden el K7 para las que son extremadamente exigentes o fuera de la escala clásica. Aquí tenéis las mejores vías ferratas en el Pirineo Aragonés, hay de todas las dificultades.
K1
Las vías ferratas K1 son las más fáciles, suelen tener poca verticalidad, muchos apoyos, buena equipación y pasos sencillos, aunque puede hacer un poco de altura o zonas donde tengas que coordinar bien pies y manos. Son ideales para familias, principiantes y senderistas que quieren probar la actividad sin meterse en un reto demasiado físico.
Si os interesa, aquí os dejamos un artículo con las mejores vías ferratas fáciles.
K2
Las K2 siguen siendo vías de iniciación, pero ya pueden incluir tramos más verticales, puentes, flanqueos o pasos donde tengas que usar algo más los brazos. Para una primera vía ferrata, un K2 bien elegido puede ser perfecto si tienes buena forma física, no te bloqueas con la altura y vas acompañado.
K3
Puede haber más verticalidad, pasos más largos, sensación de vacío y mayor exigencia de brazos, no suele ser una locura para alguien activo, pero ya no es el nivel ideal para empezar desde cero. Puede ser un buen segundo o tercer paso, cuando ya has hecho alguna K1 o K2 y sabes manejar el material con soltura. La vía ferrata de Sorrosal en Broto es una buena ruta en esta dificultad.
K4
Las K4 ya se consideran difíciles, y aquí suele haber tramos verticales sostenidos, pasos físicos, zonas expuestas y menos descansos. Puede que tengas que tirar de brazos, colocar mejor los pies y mantener la calma en pasos aéreos. No son recomendables para principiantes, antes de entrar en una K4 deberías tener experiencia previa, buena condición física y seguridad usando el equipo.
K5
Una K5 es una vía muy difícil. En este nivel pueden aparecer desplomes, pasos exigentes, agarres más alejados y mucha exposición. La fuerza de brazos y la resistencia empiezan a ser determinantes. Este tipo de vía ferrata es para personas con experiencia, buen estado físico y cabeza fría y hay que llegar bien preparado.
K6
Las K6 son extremadamente difíciles, suelen exigir técnica, fuerza, resistencia y bastante experiencia en vías ferratas complicadas o escalado. Los pasos también son desplomados, largos y con pocas opciones para descansar. Requieren bastante planificación, entrenamiento y conocimiento del terreno.
K7
El grado K7 se utiliza en algunos contextos para hablar de vías ferratas de dificultad extrema, por encima de la escala clásica. No siempre aparece en todas las guías, y conviene revisar muy bien la reseña concreta de la ruta. Cuando una vía se describe como K7, estamos hablando de un recorrido reservado a personas muy entrenadas, con años de experiencia, capacidad física alta y dominio técnico.
¿Qué niveles de vías ferratas elegir como principiante?
Si estás empezando, debes empezar por K1-K2, así aprenderás a moverte bien, manejar los mosquetones, confiar en el material, entender la exposición y descubrir cómo responde tu cuerpo cuando el suelo queda bastante más abajo de lo habitual.
Un K1 es perfecto si nunca has hecho nada parecido, si vas con niños, si tienes dudas con la altura o si vienes del senderismo y quieres una primera toma de contacto tranquila. Un K2 puede ser una buena primera opción si tienes buena forma física, estás acostumbrado a caminar por montaña y vas con guía o con alguien experimentado.
Lo ideal es que tu primera vía ferrata sea corta, con aproximación sencilla, retorno claro, buena equipación y sin pasos obligados demasiado físicos. También vayas un día de mucho calor, lluvia, viento fuerte o tormenta, el metal y las tormentas no son buena combinación, y la roca mojada es algo peligrosa. Ahora que ya sabes qué es una vía ferrata, verás que lo mejor es empezar por una que te permita disfrutar, aprender y terminar con una sonrisa




