La ruta Cola de Caballo es, sin discusión, la excursión más famosa del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: 17,5 kilómetros de ida y vuelta remontando el valle de Ordesa hasta una cascada que parece brotar de la propia montaña. Es también, por eso mismo, una de las rutas más concurridas de todo el Pirineo, especialmente en verano. Te contamos cómo es el recorrido, cuánto se tarda, cuándo ir y qué alternativas existen si lo tuyo no es hacer cola para hacer una foto.
Ficha técnica de la Cola de Caballo en Ordesa
Antes de nada, las dudas más habituales sobre esta ruta, resueltas rápido:
- ¿Cuántos kilómetros es la Cola de Caballo? Son 17,5 km contando ida y vuelta, ya que es un itinerario lineal que se recorre por el mismo camino en ambos sentidos.
- ¿Cuánto se tarda en hacer la ruta de la Cola de Caballo? Lo normal es entre 6 y 7 horas contando paradas para fotos, comer o simplemente disfrutar del paisaje; caminando casi sin descanso, el tiempo efectivo baja a 5-6 horas.
- ¿Dónde comienza la ruta de la Cola de Caballo? Siempre en la Pradera de Ordesa, el gran aparcamiento al fondo del valle desde el que parten prácticamente todas las excursiones del parque.
- Desnivel: 600 metros · Dificultad: media, sin pasos técnicos pero larga.
El recorrido de la Cola de Caballo, paso a paso
Desde la Pradera de Ordesa, el camino sale ancho y cómodo, remontando el valle entre bosques de hayas, pinos y abetos con el río Arazas siempre a la derecha. Es la parte más amable de toda la ruta, y también donde se hace más senderismo en Ordesa en familia, porque el desnivel apenas se nota.
Pronto llegas a la cascada de Arripas y, un poco más adelante, a la cascada del Estrecho, dos de los saltos de agua más fotografiados del valle. El camino sigue ganando altura suavemente hasta las Gradas de Soaso, una sucesión de pequeños escalones de agua que marcan la entrada a la parte alta del valle. A partir de aquí el paisaje cambia: se abre el circo de Soaso, con las cumbres del Monte Perdido y el Cilindro de Marboré asomando al fondo si el día está despejado.
El último tramo, ya más llano, transcurre entre prados de montaña donde es habitual cruzarse con vacas pastando en verano, hasta llegar a la propia Cola de Caballo, la cascada que da nombre a todo el recorrido. La vuelta se hace, en el itinerario clásico, por el mismo camino.
Cuándo hacer la ruta y el tema del autobús
La mejor época para hacer la ruta Cola de Caballo es la primavera y el otoño: hay agua de sobra en las cascadas, colores espectaculares —sobre todo en el hayedo, ya entrado octubre— y bastante menos gente que en pleno agosto. El verano también es una opción válida, con días largos y buen tiempo, pero prepárate para compartir sendero con cientos de personas.
Un detalle importante si vienes entre finales de junio y mediados de septiembre, o en Semana Santa y algunos festivos señalados: el acceso a la Pradera de Ordesa en coche particular queda restringido, y hay que dejar el vehículo en el parking de Torla y coger el autobús lanzadera del parque, que tarda unos 20 minutos en dejarte en el punto de partida. Fuera de esas fechas, normalmente puedes subir directamente con tu coche hasta la propia Pradera.
Alternativas con menos gente: la Cola de Caballo por la Faja Pelay
Si lo que buscas es vivir esta excursión sin ir pegado a una fila de gente todo el camino, la alternativa clásica es completarla en forma circular, subiendo por la Faja Pelay. En lugar de seguir el camino ancho del fondo del valle, tuerces hacia la senda de los Cazadores nada más cruzar el río Arazas por un puente, y subes con fuerte pendiente por el bosque hasta ganar altura sobre el valle.
Desde ahí, la faja discurre en cornisa, con vistas panorámicas sobre las Gradas de Soaso y el circo que no tienen nada que ver con las que se ven desde abajo, pasando por miradores como el de Calcilarruego y el refugio de Abé. El desnivel sube algo, hasta los 680 metros, y la duración total ronda las 6 horas y 40 minutos, así que es una variante bastante más exigente. A cambio, tienes buena parte de la subida prácticamente para ti, porque la mayoría de la gente hace el trayecto clásico por el fondo del valle. El descenso final se une de nuevo al camino habitual, bajando por las Gradas de Soaso hasta la Pradera de Ordesa. Si quieres todos los detalles del recorrido, los tienes en nuestro post sobre la Cola de Caballo por la Faja Pelay.
Si prefieres algo menos exigente pero que rompa un poco la monotonía, otra opción es simplemente variar el camino de vuelta: en el desvío hacia las cascadas del Estrecho y de la Cueva puedes bajar por el margen izquierdo del río Arazas en lugar de repetir la pista del margen derecho, así verás algunos rincones distintos sin sumar apenas dificultad.
Qué más hacer cerca de la Cola de Caballo
La Cola de Caballo es solo una de las muchas rutas que tiene el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y no la única con encanto. Si buscas algo más corto, la ruta a las cascadas de Ordesa recorre la primera parte de este mismo camino; y si quieres subir de nivel, hay itinerarios hasta el propio Monte Perdido. Puedes ver el resto de propuestas en nuestro post sobre las mejores rutas por Ordesa y Monte Perdido.
Y cuando termines de hacer senderismo en Ordesa por el día, los pueblos de alrededor merecen su propia tarde: Torla, a los pies del parque, Broto con su cascada del Sorrosal, o Ainsa, algo más lejos pero con uno de los cascos históricos más bonitos de Aragón. Te contamos todos los detalles en nuestro post sobre los pueblos cerca de Ordesa y Monte Perdido.
Hagas la ruta clásica, la variante por la Faja Pelay o una combinación de ambas, la Cola de Caballo es de esas excursiones que justifican por sí solas una escapada al Pirineo aragonés. Solo tienes que decidir cuánta gente quieres cruzarte por el camino.

