Visitar Ordesa en otoño es descubrir uno de los paisajes más espectaculares del Pirineo aragonés. Los bosques cambian el verde por tonos amarillos, ocres y rojizos, mientras el río Arazas y las cascadas ponen el sonido de fondo.
Uno de los mejores lugares para disfrutar de esta época es el Bosque de las Hayas de Ordesa, situado en pleno Valle de Ordesa y atravesado por el sendero que continúa hacia las Gradas de Soaso y la Cola de Caballo. Una ruta sencilla, muy paisajística y perfecta para conocer el parque sin necesidad de afrontar grandes desniveles.
Cómo acceder al Bosque de las Hayas
El Bosque de las Hayas de Ordesa se encuentra dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en la provincia de Huesca. El punto de partida habitual es la Pradera de Ordesa, situada a unos 1.300 metros de altitud y uno de los principales accesos a las rutas del valle.
Desde la pradera hay que seguir el amplio sendero que remonta el valle junto al río Arazas. El camino atraviesa progresivamente diferentes zonas de bosque y pasa cerca de algunos de los saltos de agua más conocidos de Ordesa, como las cascadas de Arripas, la Cueva y el Estrecho.
No es necesario tomar senderos complicados para encontrar el hayedo, el Bosque de las Hayas forma parte del camino principal hacia las Gradas de Soaso y la Cola de Caballo, por lo que la orientación resulta sencilla en condiciones normales.
Cómo llegar
Durante los periodos de mayor afluencia, especialmente Semana Santa, verano y determinados días del otoño, el acceso en vehículo privado queda restringido. En esas fechas es necesario aparcar en Torla-Ordesa y utilizar el autobús que conecta el pueblo con la pradera.
Fuera de los periodos de regulación, es posible subir con vehículo particular hasta el aparcamiento de la Pradera de Ordesa, siempre que haya plazas disponibles. Si vas a conocer Ordesa en otoño, conviene consultar unos días antes el calendario oficial de autobuses. Algunos fines de semana de septiembre y octubre también pueden aplicarse restricciones debido al elevado número de visitantes que acuden al valle para disfrutar de los colores otoñales.
Cuándo visitar Ordesa en otoño
Octubre suele ser el mejor mes para disfrutar del otoño en Ordesa, las temperaturas, las lluvias y la altitud hacen que el cambio de color varíe ligeramente cada temporada. A comienzos de octubre suelen aparecer los primeros amarillos, mientras que durante la segunda mitad del mes es frecuente encontrar el bosque cubierto de tonos ocres, naranjas y marrones.
Eso sí, no es necesario acertar con el día exacto de máximo color, la mezcla entre hojas verdes y amarillas también crea paisajes preciosos y, además, suele haber algo menos de gente.
Las características del Bosque de las Hayas a destacar

A medida que avanzamos desde la Pradera de Ordesa, el bosque se hace más denso y las enormes paredes del valle aparecen entre los árboles. El río Arazas acompaña buena parte del recorrido y la humedad característica de esta zona ayuda a crear un ambiente especialmente atractivo.
En otoño, las hayas cambian progresivamente de color hasta formar una combinación de amarillos, ocres y tonos cobrizos. Las hojas cubren el sendero y el contraste con las paredes grises del valle crea una de las imágenes más características de Ordesa en otoño.
Es también una zona especialmente agradecida para la fotografía, incluso los días nublados pueden resultar interesantes, ya que la luz suave ayuda a resaltar los colores del bosque.
Una ruta que continúa hacia las Gradas de Soaso
Una de las ventajas de esta excursión es que el Bosque de las Hayas no se encuentra aislado, sino que forma parte de una de las rutas más conocidas del Parque Nacional.
Después de atravesar el hayedo, el sendero continúa remontando el valle hasta alcanzar las Gradas de Soaso, una sucesión de cascadas y pequeños saltos de agua formados por el río Arazas. Más adelante aparecen las amplias praderas del Circo de Soaso y, finalmente, la famosa Cola de Caballo. Esto permite adaptar fácilmente la excursión, si quieres disfrutar principalmente del bosque puedes realizar un recorrido más corto, mientras que los senderistas acostumbrados a caminar pueden continuar hacia las zonas superiores del valle.
¿Es difícil la ruta?
La ruta puede considerarse fácil desde el punto de vista técnico, el sendero está bien definido, no presenta pasos complicados y el desnivel es moderado. Aun así, hay que tener en cuenta la distancia, el recorrido que describimos tiene 13,18 kilómetros, por lo que conviene estar mínimamente acostumbrado a caminar. También hay que prestar atención al terreno, las hojas húmedas pueden ocultar piedras y raíces, haciendo que los tramos sean más resbaladizos.
Así pues, un buen calzado de senderismo y algo de ropa de abrigo serán suficientes para disfrutar de la excursión en condiciones normales.
Ruta del Bosque de las Hayas en detalle
Estas son las estadísticas principales de referencia:
| Característica | Datos de la ruta |
|---|---|
| Ruta | Bosque de las Hayas desde la Pradera de Ordesa |
| Punto de inicio | Pradera de Ordesa |
| Distancia | 13,18 km |
| Tipo de ruta | Circular |
| Desnivel positivo | 276 m |
| Desnivel negativo | 276 m |
| Altitud máxima | 1.574 m |
| Altitud mínima | 1.314 m |
| Dificultad | Fácil |
El recorrido comienza en la Pradera de Ordesa. Desde aquí tomamos la pista que avanza hacia el interior del valle siguiendo el curso del río Arazas. Los primeros kilómetros sirven como introducción perfecta: bosque, agua y las paredes verticales de Ordesa apareciendo entre las ramas.
Poco después se deja atrás el desvío hacia Cotatuero y el camino continúa ganando altura de manera progresiva. Cerca de la cascada de Arripas merece la pena bajar el ritmo, en este sector aparecen diferentes puntos desde los que observar el agua y también se encuentran los accesos hacia las cascadas de la Cueva y del Estrecho.
A medida que avanzamos, el bosque se vuelve más cerrado, comenzando aquí uno de los tramos más agradables de todo el recorrido, especialmente cuando las hojas de las hayas han empezado a cambiar de color. Es el momento de olvidarse un poco del reloj, aunque el sendero invita a caminar cómodamente, merece la pena detenerse de vez en cuando.
La ruta que os planteamos aquí es de 13,18 kilómetros, por lo que no debe confundirse con la excursión completa hasta la Cola de Caballo, quien quiera continuar hacia las Gradas de Soaso y el circo final del valle tendrá que ampliar considerablemente el recorrido.
Para regresar puede aprovecharse el carácter circular del itinerario, evitando repetir exactamente todos los pasos de la ida y descubriendo otra perspectiva del fondo de Ordesa. El resultado es una excursión muy equilibrada para dedicar una mañana larga o buena parte del día a disfrutar del bosque sin necesidad de afrontar grandes desniveles.
Consejos para hacer la ruta en otoño
La montaña puede cambiar rápidamente en octubre, así que conviene revisar la meteorología antes de comenzar la excursión. Lo ideal es vestir por capas y llevar una chaqueta impermeable ligera, agua y algo de comida. También recomendamos utilizar botas o zapatillas de senderismo con buena adherencia, especialmente si ha llovido durante los días anteriores.
Si quieres encontrar el bosque más tranquilo, intenta empezar temprano, además de evitar parte de la afluencia, las primeras horas del día ofrecen un ambiente especialmente bonito junto al río y las cascadas. Y aunque resulte tentador caminar deprisa para llegar a las Gradas de Soaso, en esta época merece la pena detenerse, el otoño en Ordesa se disfruta tanto durante el camino como en el destino final.
Algún mirador a visitar en Ordesa
El fondo del valle ofrece una imagen espectacular de Ordesa, pero verlo desde arriba permite comprender realmente sus dimensiones. Si dispones de más días por la zona, merece la pena combinar el paseo por el bosque con alguno de sus miradores. Por ejemplo alguno de estos tres:
- Mirador de Calcilarruego. Es uno de los grandes balcones naturales sobre el Valle de Ordesa. Se alcanza por la Senda de los Cazadores desde la Pradera y ofrece una amplia panorámica del valle y de sus enormes paredes.
- Mirador del Rey. Situado en la zona elevada próxima a Punta Acuta y la pista de las Cutas, ofrece una perspectiva en la que se aprecia muy bien la profundidad del cañón y es especialmente interesante cuando los bosques del fondo están teñidos de tonos otoñales.
- Mirador de la Reina. Está también situado en el sector de la pista de las Cutas, al oeste de Punta Acuta y es otro excelente punto para contemplar Ordesa desde las alturas y completar una escapada centrada en los mejores paisajes de la zona.
Si queréis ver aún más, os recomendamos este artículo con las cinco mejores rutas de miradores de Ordesa.
Combinar estos miradores con una ruta por el Bosque de las Hayas Ordesa es una excelente forma de conocer las dos caras del parque: primero caminando entre el bosque y junto al río Arazas y, después, contemplando todo el valle desde las alturas.
Si solo dispones de un día, la ruta desde la Pradera de Ordesa será suficiente para llevarte una magnífica impresión del parque. Pero si puedes dedicarle un fin de semana, combinar bosque, cascadas y miradores convierte una escapada a Ordesa en otoño en uno de los planes de senderismo más completos del Pirineo aragonés.

